PARA PREVENIR INTOXICACIONES POR DROGAS
Las XVII Jornadas nacionales y las XI Jornadas Catalanas de Actualización de Medicina Forense y el IX Simposio sobre aspectos medicoprácticos en la valoración del daño corporal repasan la lesión cerebral de origen traumático, las nuevas drogas y el suicidio.
Los programas de las XVII Jornadas de la Asociación Nacional de Médicos Forenses, las XI Jornadas Catalanas de Actualización en Medicina Forense y el IX Simposio sobre aspectos medicoprácticos en la valoración del daño corporal, realizadas de forma conjunta en Barcelona, repasan las lesiones y, especialmente, las secuelas neurológicas y neuropsiquiátricas que valoran los forenses y que son consecuencia de daño cerebral originado principalmente por accidentes de tráfico.
Según Jordi Medallo, director del Instituto de Medicina Legal de Cataluña, "son lesiones que evolucionan durante un año o 18 meses hasta que se estabilizan. En esos procesos, en función de los daños originales, el paciente debe realizar rehabilitación para recuperar las funciones primarias del cerebro como el habla, movimientos o funciones cognitivas que muchas veces pueden quedar afectadas. En caso de disfunciones motoras, son precisas rehabilitaciones de tipo periférico".
Estos procesos son multidisciplinares: "Los forenses los vemos durante su evolución y al final realizamos el diagnóstico pericial de valoración. Pero antes, lógicamente, ha habido un tratamiento desde la lesión aguda del hospital a los de rehabilitación que, en los casos clínicos más graves se realizan en Cataluña en el Instituto Guttmann, en Badalona". Por ello el diálogo con otras especialidades es indispensable, ya que permite realizar actuaciones complementarias con resultados útiles para el médico asistencial y para el forense.
Además se han tratado las nuevas drogas de diseño y escopolamina, y su reflejo en las intoxicaciones agudas, en la epidemiología y en la salud pública, en comparación con heroína y cocaína. "Nos interesa no sólo el aspecto clínico, sino también los analíticos para la detección de estas drogas, que suelen realizarse por técnicas de laboratorio como la cromatografía de gases y la espectrometría de masas".
Diagnóstico y prevención
La jornada monográfica sobre el suicidio ha incluido abordajes desde el punto de vista psiquiátrico, revisando los programas de prevención firmados por diversos hospitales como los de Vic, Manresa, Sabadell y Parc Taulí. "Muchas veces los suicidas son pacientes psiquiátricos tratados de forma aguda primero, y luego de forma crónica. Cuando se comunica que uno de ellos se ha quitado la vida, es conveniente revisar las circunstancias para poder prevenir que ocurra otro caso igual en el futuro. También hemos repasado la relación entre genética y suicidio: hoy la genética se utiliza tanto para el diagnóstico de identidad como el nuevo campo de diagnóstico genético de ciertas enfermedades y quizá es posible informar del riesgo de suicidio en personas con enfermedad psiquiátrica. Pero debe tenerse en cuenta que el suicidio es una forma de conducta que muchas veces se cruza de forma anómala en el paciente y es difícil de prever".






